Hace unos días saltaba a la prensa la próxima comercialización en Estados Unidos de una píldora de color rosa cuyo principio activo es la flinbaserina, un antidepresivo que se comercializa con la indicación de tratar el déficit de deseo sexual.

En mi experiencia profesional no son muchas las mujeres que me consultan por este problema, pero el que sean pocas no quiere decir que no sea importante.

Dudo de la utilidad de una ” píldora” para solucionar el déficit de deseo sexual. Una dimensión de la sexualidad desconocida y al mismo tiempo compleja donde intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales.

Vinculados en muchos casos a mitos e ideas erróneas sobre la sexualidad. No considerar que la sexualidad cambia con la edad, una sexualidad en muchos casos normativizada, donde el coito es la conducta central, las dificultades para permitirse fantasías sexuales, etc.

A factores emocionales como estrés, ansiedad, a la falta de tiempo, a las dificultades para buscar un hueco en esa ” locura de vida” que muchas mujeres viven. A lo anterior se suma, que los elementos biológicos que influyen son desconocidos.

El tratamiento adecuado entre otros, es aquel capaz de influir en los cambios de conducta.

Si a lo anterior sumamos los efectos secundarios tan importantes de este medicamento (mareos, somnolencia, cefaleas.. ) disuade para probarlo por si acaso sirve.

Francisca García Gallego
Directora médica

Acerca de Ginegranada

Profesionales con más de 25 años de experiencia en interrupción de embarazo y sus técnicas específicas. Compartimos un interés común, cultivar la salud sexual y reproductiva, desde ese interés garantizamos el acceso a todos los métodos anticonceptivos, control de embarazo, citología, vasectomía etc. Nuestra filosofía es que la mujer se sienta a gusto y bien atendida conjugando la técnica y la cordialidad en el trato.

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