Por: José María Izquierdo

Tenemos hoy algún adelanto sobre una de las broncas que nos espera -si se cumple el guion- en esta primavera: los cambios en la ley del aborto. Por ahora todo está en el aire, o así parece, pero a lo mejor hay que ir elaborando las pancartas y empezar a guardar sitio para las manifestaciones… Por cierto, que quizá algunos –o algunas- de ustedes dudaban de si era acertada la denominación de la fiel infantería para hablar de nuestros nunca bien ponderados amigos. También se ha utilizado en alguna ocasión tropas de asalto y fuerzas de intervención rápida, además de la Brunete. Les invito a seguir leyendo. Ya me darán su opinión, ya.

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Que no les choque la fotografía. Es Philippe Ariño, “gay, católico y casto”, al decir deLa Gaceta. Se lo cuento…

Deben ustedes comprender el estremecimiento –por la emoción, mayormente- que ha experimentado el catavenenos al iniciar la lectura de la columna de hoy de Isabel San Sebastián en Abc. Les traspaso mi conmoción, que a su lado, el resto del Ojo palidece. Callemos. Isabel San Sebastián: “El sábado juré bandera en la base de la brigada Rey Alfonso XIII, de la Legión, sita en Viator (Almería), lo que es tanto como decir que realicé, en la mejor compañía posible, un gesto sencillo, lleno de significado simbólico, para expresar mi amor lúcido y responsable a España. Mi reconocimiento a esta gran Nación cuyas sombras, abundantes en la actualidad, denuncio desde hace años a través de todos los medios que pone a mi alcance el periodismo, y cuyas luces, resplandecientes en términos históricos y culturales, hacen que siempre me haya sentido orgullosa de ser española. Elegí cumplir este rito junto a los legionarios de Viator porque en estos tiempos oscuros de corrupción y mediocridad, en esta España empobrecida del ‘sálvese quien pueda’, zarandeada por el nacionalismo separatista, que encumbra social y políticamente a personajes de bajísima estofa intelectual y peor catadura moral, nadie iguala a las Fuerzas Armadas en la representación de los principios y actitudes que yo admiro: Integridad, valentía, coherencia, austeridad, constancia en el trabajo, afán de superación, esfuerzo permanente de cohesión, generosidad… Y la Legión encarna, a mi modo de ver, la quintaesencia del honor que anida en el corazón de ese Ejército, imbuido de un espíritu de servicio que se refleja en cada una de las misiones llevadas a cabo por sus hombres y mujeres dentro y fuera de nuestras fronteras”. Y sigue. Así, por ejemplo: “De todos los ‘espíritus’ del Credo Legionario que tuve ocasión de escuchar en el transcurso de esa jornada inolvidable, uno me llamó especialmente la atención: ‘El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”. Si quieren más, ustedes mismos…

Les añado lo que dos páginas más allá escribe Gabriel Albiac, que ya saben que esto de Tánatos, en este caso de las Keres, le puede:“Cuando un soldado cae —el sargento Fernández Ureña, ahora, en Afganistán—, algo se mueve en el inconsciente común: el arquetipo de la muerte en combate, quizá el más primigenio del inconsciente humano, aquel en cuyas reglas se codifica todo cuanto, a través de las rutas ancestrales de la épica, formaliza la red de reglas que tejen la representación ética del mundo. A eso pondrán sentido otros. El soldado que cae en el campo de batalla aborrece la retórica: la muerte es para él silencioso ascetismo, a cuya consumación apunta cada uno de los gestos de su vida. Morir es el oficio. La grandeza militar está en esa ascética elusión de la grandilocuencia”. Ni más ni menos.

¿Saben ustedes lo que se entiende como un globo sonda? Siéntense un segundo que no tardo nada en explicárselo. Verán. Lanzar un globo sonda es exactamente lo que hoy hace el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, a través de La Razón. Afirma el ministro que “El proyecto de ley de modificación de la ley del aborto estará presentado en el primer trimestre de este año”. Y a partir de ahí, tiramos el globo a ver cómo respira el respetable. Por lo pronto, hay que buscar un título para que se entienda la cosa con claridad, y al vocero se le facilita que titule, un suponer, como hoy hace La Razón: Se prohibirá “el aborto por malformación”. Claro, ¿verdad? Pues no, porque el señor ministro dice aproximadamente lo mismo, pero no lo mismo, que ya se encarga él mismo de envolverlo en un papel tornasolado que le permitirá decir dentro de tres meses lo que en aquel momento convenga, ya que “respecto a las principales modificaciones de la nueva ley, el ministro explica que hay que esperar a que el Gobierno apruebe el proyecto ‘antes que desde el Ministerio avancemos más su contenido”, dice La Razón.

O sea, que cualquiera sabe lo que el Gobierno va a presentar. ¿Exagero? Lean: “La intención, según asegura Gallardón, es abandonar la ley de plazos para ir a una ley de supuestos de despenalización. ‘Es el principio básico, que es el que casa con la interpretación que de la regulación del aborto hizo el Tribunal Constitucional”. Por lo tanto, “se trata de una ley de plazos que no ponga encima de la mesa la existencia de un conflicto entre el nasciturus y los derechos de la madre”. Pero bueno, ¿es una ley de plazos o no es una ley de plazos? Pues ya veremos. Porque esto es lo que significa lanzar un globo sonda: el periódico amigo suelta lo que suelta, se oyen las reacciones y como se ha explicado una cosa bien confusa, se sale después por donde más interese.

Así que nada decimos del lobby que desde La Razón han creado ex profeso para apoyar el globo sonda, encabezado por la muy ilustreCristina López Schlichting. Su artículo se titula “Una sociedad con corazón”. Dice cosas como ésta: “Recuerdo la anécdota protagonizada por dos hermanas que conversaban sobre el aborto con sus compañeras de cole. ‘Bueno –dijo una amiga-, el aborto no es bueno, pero si el niño viene enfermo…’. ‘Mi hermano está enfermo y es muy rico’, argumentó una de las crías. Otra amiguita dijo: ‘Yo solo admitiría el aborto en caso de violación’. ‘Pues mi hermano Miguel’, replicó la segunda hermana, ‘es hijo de una mamá violada que no quiso quedarse con él y a nosotras nos encanta”. Qué jovencitas más aplicadas hay en ese colegio, doña Cristina…

Un editorialillo: “La inquina entre los dos sindicatos médicos madrileños y su pugna por alzarse con el poder y como único interlocutor ante la Comunidad de Madrid es la verdadera causa de que se multipliquen las manifestaciones sanitarias de ‘las batas blancas’. El ‘pique’ de unos contra otros, como ayer apuntó el consejero Fernández-Lasquetty, hace muy difícil cualquier negociación. A la vista está que los pacientes y las medidas de ahorro hospitalarias no son una prioridad para estos sindicalistas que sólo buscan poder y protagonismo”. Se puede ser servil conFernández Lasquetty, y está en su derecho La Razón. ¡Lo es con tanta gente, comenzando por el mismísimo Mariano Rajoy! Pero uno siempre tiende a disimular un poco, que si nuestras fuentes, que si en el sector es conocido que… En fin, lo habitual que hacen los manumitidos, pero así a pelo, “como ayer apuntó el consejero” ya es demasiada tela… Incluso para Marhuenda.

Y como sé que les gusta el arroz con leche, por debajo de la puerta les meto un ladrillo, aprovechando que estamos hablando de Lasquetty y laComunidad de Madrid. El artículo de esa cumplidora funcionaria deTurismo que responde al nombre de Esperanza Aguirre, el mismo que lleva esa otra señora política que está todos los días por ahí de paseo, ya sea en cárceles –solo de visita- o de viajes a comunidades variadas, habla hoy de Albert Boadella en su artículo semanal en Abc“La libertad, la inteligencia”, lo titula. Tendrá el juglar alguna queja de la actual presidenta del PP madrileño: contrato y elogios.

Graciosa la explicación de Casimiro García-Abadillo, el vicedirector deEl Mundo, a la entrevista que concedió Jordi Pujol –el mayor- a Antena3. Fue, dice, “para amedrentar a la Policía y al ministro del Interior”. ¿Quiere decir que la recia policía, compuesta por tíos y tías que se las tienen tiesas con navajeros y mafiosos de pistola, se van a considerar amenazados por una entrevista en televisión? Pero, hombre, para amilanar a alguien hay otros métodos…

Es curioso esto de la entrevista de Pujol. Alfonso Ussía mostraba ayer su estupor. No es que sea cosa nueva para nosotros y para ustedes ver aUssía en ese estado de estupefacción, quiá, pero es que ayer no entendía a qué había ido Pujol a la televisión y así lo decía en un artículo titulado muy guapamente “Pujol y su coño”. Lean: “Porque Pujol, aparte del ‘¿qué coño es eso de la UDEF?’, no dijo nada. Bueno, dijo que las acusaciones e informaciones que pesan sobre él y los suyos son inventos del Ministerio del Interior con el único objeto de destrozar a una familia (…) Fue cuando me pregunté: ¿Por qué, entonces, acude al programa de Susana Griso, si no tiene nada que decir?” ¿Advierten el despropósito? Esto es: un personaje público como Jordi Pujol acude a una televisión –de su propio Grupo, por cierto-, y en un programa de gran audiencia, para decir que “las acusaciones e informaciones que pesan sobre él y los suyos son inventos del Ministerio del Interior”, y el señor Ussía dice que no sabe a qué fue el otrora president de la Generalitat. Y además, insiste: “Si todo es mentira, si nada de lo que se escribe es cierto, si la injuria y la calumnia imperan sobre la inocencia de su familia ¿por qué se presentó en un programa de televisión como si fuera Belén Esteban?” Pues coño, Ussía, que dice Pujol, para decir que es todo mentira. ¿Le parece poco? ¿Pero no dicen usted y sus compañeros mártires que nunca ha desmentido las acusaciones?

Ginegranada

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