Desde hace más de 150 años, múltiples evidencias epidemiológicas indicaban la posibilidad de que el cáncer de cérvix tuviera relación con un agente transmitido sexualmente. El VPH no sólo produce cáncer, también lesiones benignas, premalignas y malignas, así como tumores tanto en el hombre como en la mujer.

El virus del papiloma es considerado uno de los patógenos más comunes transmitidos sexualmente.

El 80% de la población mundial tendrá en su vida algún episodio de VPH. Cuatro de cada 10 mujeres son VPH positivo al año de su debut sexual y seis de cada 10 a los dos años. La detección del virus es posible incluso en pacientes con citologías normales con una prevalencia del 10% en el mundo en mujeres sanas.

La infección por VPH es frecuente y las primeras exposiciones se producen pronto tras el inicio de las relaciones sexuales. Dos estudios, realizados en Europa y Norteamérica reflejaron que hasta un 40% de las mujeres tuvieron exposición al VPH a los 24 meses del inicio de las relaciones sexuales. El virus se transmite fundamentalmente en las primeras relaciones sexuales con una nueva pareja.

El riesgo de infección es mayor en la población joven, pero se mantiene frecuente en todas las edades. El VPH es uno de los carcinógenos más potentes conocidos con mayor riesgo relativo de cáncer que otros como el tabaco. El cáncer de cérvix representa la cuarta causa de cáncer más frecuente entre las mujeres de Europa y la séptima de mortalidad. La buena supervivencia de los casos se atribuye al diagnóstico precoz y la eficacia terapéutica en este estado.

España ocupa el séptimo puesto en incidencia, sin embargo, en la población joven ocupa el segundo puesto de incidencia de cáncer tras el cáncer de mamas. Se dice que el 91% de los tumores de cuello son producidos por los subtipos del virus: 16, 18, 31, 33, 35, 45, 52 y 58.

La infección por VPH puede ser asintomática e inofensiva. El sistema inmune puede combatir la infección con diferentes tiempos para lograr la resolución. En otros casos la inmunidad no consigue aclarar la infección lo que hace que se produzca persistencia viral que da lugar a las lesiones. La posibilidad de progresión a cáncer de una lesión de bajo grado es baja, 1% o menos, y la de un CIN III es de un 12%.

La infección por VPH aun siendo necesaria para desencadenar lesiones cervicales severas, otros factores como el huésped, la genética, la inmunosupresión y la presencia de otros co-carcinógenos juegan un papel fundamental en su desarrollo. Estos cofactores pueden dividirse en: dependientes del virus como el tipo viral, la presencia de múltiples cepas y la carga viral; cofactores dependientes de la capacidad de defensa del huésped como factores inmunológicos y la susceptibilidad genética; y factores ambientales como la paridad, tabaco, otras ITS, dieta, higiene, etc.

La prevención se realiza con el uso adecuado del preservativo masculino y femenino y el diagnóstico precoz con la citología.

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Dra. Paola Méndez Encarnación.

Ginegranada

Profesionales con más de 25 años de experiencia en interrupción de embarazo y sus técnicas específicas. Compartimos un interés común, cultivar la salud sexual y reproductiva, desde ese interés garantizamos el acceso a todos los métodos anticonceptivos, control de embarazo, citología, vasectomía etc. Nuestra filosofía es que la mujer se sienta a gusto y bien atendida conjugando la técnica y la cordialidad en el trato.

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